La historia que conoces está incompleta, siempre te hablaron de cuatro jinetes:
Guerra.
Hambre.
Peste.
Muerte.
Pero hubo un quinto y no fue olvidado.
fue eliminado.
Los registros más antiguos, antes de ser “corregidos”,
lo mencionaban claramente.
El quinto jinete no traía destrucción, no arrasaba ciudades, no sembraba caos,
Hacía algo peor, reescribía.
El tiempo.
Durante cierto incidente…
textos comenzaron a cambiar sin explicación.
Fechas alteradas.
Nombres borrados.
Eventos que simplemente… dejaron de haber ocurrido.
Como si alguien estuviera editando la historia
desde fuera.
La iglesia lo llamó corrupción y lo eliminó todo, o casi todo,
algunos fragmentos sobrevivieron.
Y uno de ellos advierte:
“Cuando el quinto jinete cabalgue sin señales…
el mundo no terminará…
solo será distinto.”
Desde entonces…
se han reportado anomalías,
monumentos sin origen,
fotografías con espacios vacíos.
Archivos que mencionan personas que nunca existieron.
Y ahora la pregunta no es si es real…
sino esta:
¿qué partes de la historia…
ya fueron cambiadas sin que lo notaras?

"La desinformación es el jinete más peligroso porque opera en las sombras, disfrazada de verdad. A diferencia de los otros jinetes, que son amenazas visibles, la desinformación se infiltra silenciosamente en nuestras mentes y sociedades. Su capacidad para influir en la opinión pública y en las decisiones individuales y colectivas la convierte en una fuerza formidable que amplifica el poder destructivo de Guerra, Muerte, Hambre y Peste.
Es imperativo reconocer a la desinformación como el quinto jinete de nuestro tiempo. Solo a través de la educación, el pensamiento crítico y una responsabilidad colectiva en la difusión de información veraz podremos detener su avance. Si no actuamos unidos, este jinete seguirá cabalgando, atrayendo a los otros cuatro y sumiendo al mundo en una espiral de destrucción sin precedentes, pudiendo traer sin equivocarme la mayor guerra nuclear, la tercera guerra mundial y con ella la posible destrucción de la humanidad. Aún estamos a tiempo." - Pavel De Camps Vargas
De la red.
No hay comentarios:
Publicar un comentario