
Cierra los ojos y piensa en el infierno.
Seguramente
te imaginaste una caverna subterránea, llena de fuego, con un diablo
rojo sentado en un trono oscuro, usando un trinche y dirigiendo a sus
demonios para torturar a las almas.
Nos enseñaron a vivir aterrorizados de este lugar. Usamos el miedo al infierno para convencer a la gente de "aceptar a Dios".
Pero, ¿sabías que esa imagen no viene de la Biblia?
Viene
de la mitología griega (el dios Hades y el inframundo) y de un poema
medieval llamado La Divina Comedia escrito por Dante Alighieri.
Para
los hebreos del primer siglo, la idea de un infierno gobernado por
Satanás era absurda. ¡Satanás no gobierna el infierno, él será el
prisionero principal allí!
Entonces, ¿de qué hablaba Yeshúa cuando advertía sobre este lugar?
La palabra que Él usó (traducida al español como infierno) fue:
גֵיהִנּוֹם (Gehena)
Y el Gehena no era una dimensión mágica debajo de la tierra. ¡Era un lugar geográfico real!
EL VALLE DE LA BASURA
El Valle de Hinom (Gehena) era un barranco a las afueras de Jerusalén.
Siglos
antes, allí se habían hecho sacrificios idólatras horribles. Para la
época de Yeshúa, se había convertido en el basurero municipal de la
ciudad.
Allí tiraban los desperdicios, los animales
muertos y los cuerpos de los criminales que nadie reclamaba. Para evitar
enfermedades, mantenían fuegos ardiendo allí de día y de noche. El humo
nunca se apagaba y los gusanos siempre estaban allí.
Cuando
Yeshúa quería advertir a la gente sobre las consecuencias de rechazar
el diseño de Dios, apuntaba hacia el basurero de la ciudad y les decía:
"No terminen en el Gehena".
EL INFIERNO ES UNA VIDA DESPERDICIADA
Yeshúa
no estaba dando una clase de geografía espiritual sobre cavernas
subterráneas. Estaba dando una advertencia existencial y cósmica.
Les
estaba diciendo: "Dios te creó con un propósito sagrado. Si vives en
orgullo, egoísmo y rebelión, vas a desperdiciar tu existencia. Tu vida
terminará como la basura del Gehena: consumida y sin propósito".
El
juicio de Dios no es una sala de torturas medieval. Es la dolorosa
separación definitiva de la Fuente de la Vida. Es el fuego que consume
lo que no tiene valor eterno.
EL AMOR ES MAYOR QUE EL MIEDO
La religión te enseñó a buscar a Dios por terror a quemarte.
Pero
el amor no puede florecer bajo amenaza. Si obedeces a Dios solo porque
le tienes miedo a un demonio con un trinche, no eres un hijo amando a su
Padre; eres un rehén tratando de evitar un castigo.
Adonay te llama hoy a salir de la mentalidad de terror.
No le sirvas para "salvarte del basurero".
Sírvele
porque Él es la Fuente del diseño perfecto. ¡Elige la vida, rinde tu
orgullo y asegúrate de que tu existencia tenga un propósito eterno!
De la red.
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