Chadys (Combo) 2 Libros y CD

Agradezco su aportación


Las donaciones son bienvenidas, y de forma segura a través de PayPal.



Translate

Saludos cordiales:

¡Bienvenidos, amigos del blog! Es un placer abrirles las puertas de este espacio que he cultivado desde 2009, un rincón donde convergen mis pasiones por diversas disciplinas humanísticas: las artes, la historiografía, la música, la literatura y la espiritualidad. Aquí recopilo trabajos, obras, escritos y cantos de otros que valoro, y los combino con aportaciones originales que nacen de mi contemplación, estudio, reflexión, arte y creatividad. Con el fin de atesorar, conservar y compartir, espero puedan disfrutar de este espacio, al igual que disfruto yo al compartirlo con ustedes. También pueden explorar mi música en Spotify y YouTube. Quienes deseen adquirir mis obras literarias y musicales pueden hacerlo a través de su librería preferida, en Amazon, eBay, o contactándome directamente. Gracias por acompañarme en esta saga, un abrazo solidario.

Visitas al blog

sábado, 18 de abril de 2026

Los Mayas y la Guerra de Castas de Yucatán (1847-1899).

 Puede ser una imagen de texto que dice "Los mayas estuvieron a punto de reconquistar Yucatán. Los salvaron las hormigas."

La Guerra de Castas de Yucatán duró 54 años, mató a cerca de un cuarto de millón de personas, casi borró del mapa a la población blanca de toda la península, generó un Estado maya independiente que funcionó durante casi cincuenta años en lo que hoy es Quintana Roo, y los libros de texto mexicanos la despachan en dos párrafos como si fuera una nota de color. 

En julio de 1847, los mayas de Yucatán llevaban trescientos años acumulando agravios: sus tierras comunales habían sido absorbidas por haciendas que se expandían, eran obligados a pagar cuotas a la Iglesia por cada bautizo y cada misa, trabajaban como peones endeudados en tiendas de raya de las que nunca podían salir, no tenían derechos como ciudadanos aunque su pueblo hubiera construido toda la civilización de la región, y encima de todo los políticos yucatecos los habían armado, entrenado y mandado a pelear sus guerras internas entre Mérida y Campeche, y luego Santa Anna los había mandado a morir en Texas. 

Cuando los caciques mayas Manuel Antonio Ay, Cecilio Chi y Jacinto Pat se organizaron en la hacienda Culumpich y el gobierno yucateco detectó la conspiración y arrestó y ejecutó a Ay en la plaza de Valladolid, Cecilio Chi respondió atacando Tepich el 30 de julio de 1847 con una orden de matar a todos los blancos. En meses, la rebelión había tomado dos tercios de Yucatán. Para la primavera de 1848, el ejército maya estaba a las puertas de Mérida y el gobernador Miguel Barbachano había preparado un decreto de evacuación de la ciudad. Lo que salvó a Mérida no fue el ejército mexicano, que estaba en el norte perdiendo contra Estados Unidos, ni la valentía de sus defensores: fueron las hormigas voladoras, que en la cultura maya señalan el inicio de las lluvias y el momento de sembrar. 

Los jefes mayas detuvieron el avance y regresaron a sus milpas porque si no lo hacían, no habría cosecha y sus propias familias morirían de hambre. Mientras los mayas sembraban, Yucatán pidió socorro a quien se lo quisiera dar: a España, a Inglaterra, al gobierno de México. El único que respondió fue México, que envió 50,000 fusiles y dinero a cambio de que Yucatán regresara a la federación después de haberse declarado república independiente. Cuando la presión militar aumentó en 1850, el líder mestizo José María Barrera encontró una pequeña cruz tallada en un árbol de caoba cerca de un cenote en la selva del oriente. Declaró que era un milagro, que la cruz había hablado y les ordenaba seguir luchando. Fundó un santuario y una ciudad: Chan Santa Cruz, "el gran pueblo de la Santa Cruz," hoy Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.

 La Cruz Parlante se convirtió en el líder espiritual y militar de la rebelión: sus intérpretes dictaban estrategia en su nombre y los mayas que la seguían se llamaron a sí mismos los Cruzoob, "los de la cruz." Desde Chan Santa Cruz, los mayas construyeron un Estado paralelo con gobierno propio, ejército, sistema jurídico y relaciones diplomáticas con el Reino Unido, que los reconoció porque hacían negocios muy rentables de palo de tinte con British Honduras, hoy Belice. Entre 1853 y 1899, los Cruzoob lanzaron 51 ataques armados contra poblaciones yucatecas. 

No fue hasta 1901 que el general Ignacio Bravo y el ejército de Porfirio Díaz entraron a Chan Santa Cruz y no dispararon un solo tiro porque los mayas habían huido hacia la selva y fundado nuevas aldeas donde el Estado mexicano no podía llegar. En 2021, los gobiernos de México y Guatemala pidieron perdón al pueblo maya por la guerra. La ironía perfecta es que el estado que se creó para ocupar el territorio que los mayas habían controlado durante medio siglo se llama Quintana Roo, y su capital es Felipe Carrillo Puerto, que es el nombre que hoy tiene Chan Santa Cruz.

De la red.



No hay comentarios:

Publicar un comentario