Chadys (Combo) 2 Libros y CD

Agradezco su aportación


Las donaciones son bienvenidas, y de forma segura a través de PayPal.



Translate

Saludos cordiales:

¡Bienvenidos, amigos del blog! Es un placer abrirles las puertas de este espacio que he cultivado desde 2009, un rincón donde convergen mis pasiones por diversas disciplinas humanísticas: las artes, la historiografía, la música, la literatura y la espiritualidad. Aquí recopilo trabajos, obras, escritos y cantos de otros que valoro, y los combino con aportaciones originales que nacen de mi contemplación, estudio, reflexión, arte y creatividad. Con el fin de atesorar, conservar y compartir, espero puedan disfrutar de este espacio, al igual que disfruto yo al compartirlo con ustedes. También pueden explorar mi música en Spotify y YouTube. Quienes deseen adquirir mis obras literarias y musicales pueden hacerlo a través de su librería preferida, en Amazon, eBay, o contactándome directamente. Gracias por acompañarme en esta saga, un abrazo solidario.

Visitas al blog

sábado, 18 de abril de 2026

JUAN GARRIDO: UNA HISTORIA QUE CASI NADIE TE HA CONTADO

Puede ser una imagen de texto que dice "粒 JUAN GARRIDO CONQUISTADOR OLVIDADO AFRICANO,SOLDADO,SEMBRADOR AFRICANO, SOLDADO, SEMBRADOR ENLACONQUISTA ENLACONQUISTADEAMÉRIC EN ENLA DE AMÉRICA" 

Cuando se habla de los primeros años de la presencia española en América, casi siempre se repiten los mismos nombres. Sin embargo, muy pocas veces aparece Juan Garrido, y eso sorprende, porque su vida recorre algunos de los episodios más importantes del primer siglo de la expansión hispánica.

Juan Garrido nació probablemente en el África occidental a finales del siglo XV. Pasó por el mundo ibérico y llegó a las Indias como hombre libre antes de 1510. Solo ese dato ya desmonta muchos tópicos. No estamos ante una figura añadida después para encajar en un discurso moderno, sino ante un personaje real, documentado, cuya trayectoria obliga a mirar con más cuidado la historia española de aquel tiempo.

Sus primeros años americanos transcurren en La Española, y poco después entra en la órbita de Juan Ponce de León en la empresa de Puerto Rico. Allí no fue un acompañante anecdótico: estuvo vinculado a los primeros años de Caparra, combatió en la rebelión indígena de 1511 y permaneció durante años junto a Ponce de León. De hecho, su relación con él fue larga, de servicio continuado, no un encuentro casual.

En 1513 formó parte de la expedición que salió de San Germán, en Puerto Rico, el 3 de marzo, con tres navíos, en busca de nuevas tierras. Aquella jornada acabaría dando nombre a La Florida, llamada así por la Pascua Florida. Otra curiosidad importante: la famosa historia de la fuente de la juventud pertenece mucho más al mito posterior que a la documentación seria. Lo que buscaban entonces era tierra, posición y posibilidad de asentamiento, no una fantasía legendaria.

La expedición no fue un camino de gloria. Hubo enfrentamientos con pueblos indígenas, heridos, un cautivo y una retirada sin grandes riquezas ni conquistas firmes. Y, para colmo, cuando regresaron a Puerto Rico descubrieron que Caparra había sido atacada y arrasada. Esa imagen dice mucho: la vida de Juan Garrido no fue una sucesión de triunfos cómodos, sino una existencia marcada por el riesgo, la incertidumbre y la persistencia.

Después vendría el gran giro de su vida: México. Garrido entró en la hueste de Hernán Cortés y participó en la conquista. La documentación lo sitúa dentro de aquel proceso y sugiere incluso que pudo estar presente en el primer encuentro entre Cortés y Moctezuma, uno de los momentos más célebres de toda la historia de América. Más tarde sobrevivió a la Noche Triste, uno de los episodios más dramáticos de la campaña.

Y aquí aparece una de las curiosidades menos conocidas y más poderosas de su biografía: tras la guerra, Juan Garrido levantó una pequeña ermita llamada capilla de los Mártires, cerca de la calzada de Tacuba, en memoria de los muertos de la retirada. Con el tiempo, aquella ermita quedaría vinculada a la iglesia de San Hipólito. Es un detalle muy revelador, porque muestra que Garrido no solo estuvo en la guerra, sino también en la construcción simbólica y religiosa de la nueva ciudad nacida tras la caída de Tenochtitlan.

Pero su historia no acaba ahí. Garrido se quedó en México, ayudó en la reconstrucción de la ciudad y aparece asociado a otro dato llamativo: se le atribuye haber sido el primer cultivador documentado de trigo en la Nueva España continental. Parece un detalle pequeño, pero no lo es. Nos habla de un hombre que no fue solo soldado, sino también colono, agricultor y parte activa de la nueva sociedad que se estaba formando.

En 1525 recibió un solar en Ciudad de México y fue reconocido como vecino. Después desempeñó varios oficios, como portero, pregonero y vigilante del agua del acueducto de Chapultepec. Es decir, Juan Garrido no fue solo un hombre de campaña: fue también un hombre de ciudad, con casa, familia y presencia en la vida cotidiana de la Nueva España.

En 1538 presentó una probanza de méritos, el gran documento que hoy permite reconstruir buena parte de su vida. En ella se definía como “negro, casado y vecino de esta ciudad de México”. Esa frase resume muy bien quién fue: un hombre de origen africano, sí, pero también libre, cristiano, soldado, agricultor, vecino y servidor de la Monarquía. No una rareza, no una nota al margen, sino una figura real dentro del mundo hispánico del siglo XVI.

Eso sí: tampoco conviene idealizarlo. Juan Garrido no fue un santo ni una figura limpia de contradicciones. Vivió en un mundo duro, violento y profundamente desigual, y también participó de sus sombras. Precisamente por eso resulta tan interesante: porque obliga a contar la historia entera, no solo la parte cómoda.

Y quizá ésa sea la razón por la que sigue siendo tan poco conocido. Porque Juan Garrido incomoda. No encaja ni en la caricatura fácil de la conquista ni en la versión más perezosa de la leyenda negra. Su vida obliga a mirar una realidad más compleja, más incómoda y también más verdadera.

De la red.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario