La lenta evolución de los derechos, que retrocedieron con las independencias.
CIUDADANOS SOLO PARA LA GUERRA
El ciudadano que no podía votar
En 1924, los nativos americanos obtuvieron legalmente la ciudadanía de Estados Unidos.
Lo lograron con miles de muertos en la Primera Guerra Mundial.
Pero hubo que esperar hasta 1962 para que muchos de ellos pudieran ejercer el voto. 38 años de exclusión real.
La frase “NINGÚN INDIO PODÍA VOTAR” no era un eslogan: era la ley disfrazada de olvido.
MISMO CONTINENTE
La vergüenza que no nos enseñaron
Mientras tanto, en Hispanoamérica, durante las nuevas Repúblicas independientes, los pueblos indígenas también fueron ciudadanos de papel.
Países como Bolivia (1952), Perú (1979) o México (con restricciones de facto hasta los años 60) negaron el voto a millones de originarios.
CON ESPAÑA MAS DERECHOS
España, durante su imperio, dictó las Leyes de Indias teóricamente protegíeron mas al indígena… pero nunca le dieron una papeleta, porque ni los españoles podían votar.
UNA PREGUNTA INCÓMODA
¿De verdad hemos aprendido la lección?
Hoy, en pleno siglo XXI, persisten barreras invisibles: falta de documentación, requisitos en idiomas que no dominan, casillas inexistentes en comunidades remotas.
El derecho al voto no es solo una ley: es poder decidir.
De la red.
De la red.
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