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sábado, 18 de abril de 2026

HACHA PERDIDA, ENCONTRADA POR UN MILAGRO DE DIOS.

Puede ser una imagen de texto que dice "HAcHA PERDIDA ENCONTRADA POR UN MILAGRO DE DIOS" 

«Entonces el hombre de Dios preguntó: “¿Dónde cayó?”. Cuando le mostró el lugar, cortó una rama y la arrojó allí, e hizo que el hierro flotara». – 2 Reyes 6:6

Los hijos de los profetas trabajaban juntos construyendo una nueva vivienda cerca del río Jordán. Mientras uno de ellos cortaba un árbol, ocurrió una desgracia: la cabeza del hacha de hierro, que había pedido prestada, se resbaló del mango y cayó al río. El hombre se sintió muy abatido. Perder una herramienta prestada era un gran problema, y ​​no sabía qué hacer.

Desesperado, clamó al profeta Eliseo, pidiéndole ayuda. Eliseo, un hombre de Dios, le preguntó con calma dónde había caído la cabeza del hacha. El hombre señaló el lugar en el agua, y con fe y obediencia, Eliseo tomó una rama y la arrojó al río. Por el poder milagroso de Dios, la cabeza del hacha de hierro flotó hasta la superficie. El hombre metió la mano y la recuperó, asombrado por el milagro que lo había salvado de la pérdida y la desesperación.

Esta historia nos recuerda que Dios se da cuenta incluso de las pequeñas dificultades de nuestra vida. Lo que nos parece perdido o imposible nunca está fuera de su alcance. Con fe y confianza en Él, los milagros ocurren: nos restauran, nos proveen y nos dan esperanza incluso en nuestras necesidades más sencillas.

De la red. 

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