Chadys (Combo) 2 Libros y CD

Agradezco su aportación


Las donaciones son bienvenidas, y de forma segura a través de PayPal.



Translate

Saludos cordiales:

¡Bienvenidos, amigos del blog! Es un placer abrirles las puertas de este espacio que he cultivado desde 2009, un rincón donde convergen mis pasiones por diversas disciplinas humanísticas: las artes, la historiografía, la música, la literatura y la espiritualidad. Con el fin de atesorar, conservar y compartir, recopilo trabajos, obras, escritos y cantos de otros que valoro, y los combino con aportaciones originales que nacen de mi contemplación, estudio, reflexión, arte y creatividad. Para accesar las publicaciones originales debes escribir mi nombre (Chadys) o iniciales (CP) en la barra de búsqueda del blog. Espero puedan disfrutar de este espacio, al igual que disfruto yo al compartirlo con ustedes. También pueden explorar mi música en Spotify y YouTube. Quienes deseen adquirir mis obras literarias y musicales pueden hacerlo a través de su librería preferida, en Amazon, eBay, o contactándome directamente. Gracias por acompañarme en esta saga, un abrazo solidario.

Visitas al blog

martes, 10 de marzo de 2026

La batalla que casi nadie te contó: cuando España intentó recuperar México

 

Tampico, 1829.
México tenía apenas 8 años de haber nacido como nación.
Era joven, frágil… y muchos en Europa pensaban que no sobreviviría.
Desde La Habana partió una expedición con miles de soldados españoles. El rey Fernando VII estaba convencido de que México podía volver a ser colonia.
Al frente venía el general Isidro Barradas, con un ejército entrenado, veteranos de guerra… hombres que creían que la reconquista sería rápida.
Desembarcaron cerca de Tampico.
Creían que el pueblo mexicano se levantaría para ayudarlos. Creían que México todavía les pertenecía.
Pero se equivocaron.
Porque México ya había cambiado.
La noticia de la invasión recorrió el país como un rayo.
Campesinos, soldados, milicianos… hombres que apenas unos años antes habían peleado por la independencia volvieron a tomar las armas.
Entre ellos estaba Antonio López de Santa Anna, acompañado por el estratega Manuel de Mier y Terán.
No tenían el ejército más poderoso.
No tenían los mejores uniformes.
Pero tenían algo más fuerte.
Tenían un país que defender.
Entonces ocurrió algo que ningún plan militar había previsto.
El clima brutal del Golfo comenzó a golpear a los invasores.
Las lluvias inundaban el campamento.
Los mosquitos no daban tregua.
La humedad se metía en los huesos.
Y llegó la peor enemiga del ejército español:
la fiebre amarilla.
Los soldados comenzaron a caer uno por uno.
No por balas… sino por enfermedad, cansancio y desesperación.
El calor, la selva, el barro… todo parecía luchar del lado de México.
Mientras tanto, las fuerzas mexicanas cerraban el cerco.
Día tras día.
Batalla tras batalla.
Hasta que finalmente llegó el momento decisivo de la Batalla de Tampico.
El 11 de septiembre de 1829, el ejército que había venido a reconquistar México ya no podía más.
Sin refuerzos.
Sin comida suficiente.
Con sus hombres enfermos.
El general Barradas tuvo que hacer lo impensable.
Rendirse.
Ese día no solo se ganó una batalla.
Ese día México le envió un mensaje al mundo:
La independencia no era un accidente.
Era una decisión irreversible.
España nunca volvió a intentar reconquistar el país.
Años después, en 1836, terminaría reconociendo oficialmente la Independencia de México.
Porque a veces la historia no la cambian los imperios.
La cambian los pueblos que, aun siendo jóvenes…
deciden no volver a arrodillarse jamás.
 
De la red.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario