Durante un recital del pianista japonés Kei Chan, (@keichan_piano) algo inesperado interrumpió el concierto: un teléfono empezó a sonar con el clásico tono de llamada de iPhone ("Opening) entre el público. En ese momento viral, Keichan no estaba tocando una pieza clásica específica, sino que se encontraba realizando una de sus características improvisiones de "piano callejero".
Muchos se habrían molestado por este incidente.
Muchos habrían parado el concierto.
Pero él hizo algo distinto.
Escuchó el sonido lo repitió, lo transformó y en cuestión de segundos lo convirtió en música, improvisando una pieza tan hermosa, intensa y emocionante que terminó siendo una pequeña obra maestra.
Es un recordatorio poderoso de algo que olvidamos a menudo: no podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí tenemos el control total sobre cómo decidimos reaccionar ante ello.
A veces lo inesperado interrumpe nuestro ritmo.
De la red.
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