Entender es entender por qué las sociedades se rompen.
En 1931, España había proclamado la Segunda República — un cambio histórico radical.
Cinco años de tensiones acumuladas entre izquierda y derecha, Iglesia y laicos, regiones y Estado central.
Todo estalló en el verano del 36.
Julio
de 1936. El general Francisco Franco encabeza un golpe militar contra
la República. En tres años de conflicto, más de 500 000 personas
morirán. España quedará dividida durante décadas. Pero ¿por qué estalló
realmente?
Las causas son cinco y ninguna puede entenderse sin las demás.
Segunda: la crisis económica. El desempleo masivo y la pobreza en el campo alimentaban la rabia de millones de jornaleros sin tierra y obreros sin trabajo.
Tercera: las tensiones regionales. Cataluña y el País Vasco exigían autonomía. El gobierno central resistía. La España «una» chocaba con la España plural.
Cuarta: el conflicto religioso. Los ataques contra iglesias y clero en los años previos habían radicalizado a una parte muy conservadora de la sociedad.
Lo que muchos ignoran es la quinta causa: la intervención extranjera desde el primer día. Alemania e Italia apoyaron a Franco con aviones, tropas y materiales. La URSS respaldó a la República. España se convirtió en el primer campo de batalla de la Segunda Guerra Mundial antes de que esta comenzara oficialmente. Las democracias occidentales miraron sin intervenir.
El 1 de abril de 1939, Franco declaró el fin de la guerra. La dictadura duraría hasta 1975 (Gobernó durante 36 años).
Lo que mucha gente ignora: la Guerra Civil española fue el primer gran laboratorio de la Segunda Guerra Mundial. Hitler utilizó España para probar sus nuevas tácticas de bombardeo aéreo — incluyendo el ataque a Guernica en abril de 1937, que mató a cientos de civiles y fue inmortalizado por Picasso. Los pilotos alemanes e italianos ganaron en España la experiencia que usarían tres años después en toda Europa. Lo que ocurrió en suelo español entre 1936 y 1939 no fue solo una guerra civil — fue el ensayo general de la mayor catástrofe del siglo XX.
De la red.
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