Chadys (Combo) 2 Libros y CD

Agradezco su aportación


Las donaciones son bienvenidas, y de forma segura a través de PayPal.



Translate

Saludos cordiales:

¡Bienvenidos, amigos del blog! Es un placer abrirles las puertas de este espacio que he cultivado desde 2009, un rincón donde convergen mis pasiones por diversas disciplinas humanísticas: las artes, la historiografía, la música, la literatura y la espiritualidad. Con el fin de atesorar, conservar y compartir, recopilo trabajos, obras, escritos y cantos de otros que valoro, y los combino con aportaciones originales que nacen de mi contemplación, estudio, reflexión, arte y creatividad. Para accesar las publicaciones originales debes escribir mi nombre (Chadys) o iniciales (CP) en la barra de búsqueda del blog. Espero puedan disfrutar de este espacio, al igual que disfruto yo al compartirlo con ustedes. También pueden explorar mi música en Spotify y YouTube. Quienes deseen adquirir mis obras literarias y musicales pueden hacerlo a través de su librería preferida, en Amazon, eBay, o contactándome directamente. Gracias por acompañarme en esta saga, un abrazo solidario.

Visitas al blog

domingo, 29 de marzo de 2026

Elíphas Lévi: el error que convirtió un símbolo en demonio

 

En el siglo XIX, el ocultista francés Eliphas Lévi intentó hacer algo que pocos se atrevían: representar gráficamente la dualidad del universo. No buscaba crear un demonio… sino un equilibrio. En su obra, tomó elementos opuestos —lo masculino y lo femenino, la luz y la oscuridad, lo espiritual y lo material— y los fusionó en una sola figura simbólica. Así nació el famoso Baphomet.
 
Sin embargo, lo que Lévi veía como una alegoría filosófica profunda, el mundo lo interpretó de otra forma. La figura —con cabeza de cabra, alas, y símbolos esotéricos— fue rápidamente asociada con el diablo, el satanismo y lo prohibido. La intención original se perdió entre el miedo, la ignorancia y la necesidad social de etiquetar todo lo desconocido como maligno.
 
El dibujo de Baphomet no era una invocación, sino una advertencia: el ser humano vive dividido entre extremos que rara vez logra comprender. Pero la historia demuestra algo más poderoso: no importa tanto lo que se crea, sino cómo se percibe. Y en este caso, la percepción condenó al símbolo.

 
Así, lo que nació como una representación de equilibrio terminó marcado como un ícono maldito. Una prueba más de que, cuando la simbología se mezcla con creencias arraigadas, el resultado no es comprensión… sino temor.
 
De la red. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario