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lunes, 12 de enero de 2026

El Derecho de la Fuerza o la Fuerza del Derecho: La Lección que no Quisimos Aprender - CP

En el año 416 a.C., los habitantes de la pequeña isla de Melos cometieron un error que les costó la existencia: creyeron que tener la razón era suficiente para estar a salvo. Frente a ellos, el imperio ateniense les lanzó una advertencia que hoy, veinticuatro siglos después, sigue siendo la regla no escrita del mundo: “Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”.

Solemos leer el "Diálogo de los Melios" de Tucídides como una pieza de retórica, pero fue una sentencia de muerte. Los melios apelaron a la justicia, a los dioses y a la lealtad de sus aliados espartanos. Los atenienses, con una frialdad quirúrgica, les respondieron que la justicia solo se discute entre iguales; entre un gigante y un pequeño, solo existe la capitulación o la ruina. Melos eligió la dignidad del argumento y Atenas respondió con el peso del acero: tras un asedio, todos los hombres fueron ejecutados y las mujeres y niños vendidos como esclavos. La isla fue borrada para ser repoblada por colonos atenienses.

Esa es la radiografía exacta de lo que ocurre hoy en nuestras calles. Cuando una empresa captura un parque público, cuando un gobernante ignora una ley ambiental o cuando el espacio de todos se privatiza por el beneficio de unos pocos, Atenas vuelve a desembarcar en nuestras costas. La trampa de la "buena voluntad". Nos han educado para creer que el mundo funciona bajo reglas, ética e instituciones. Pero la cruda realidad es que todo eso solo es vigente cuando existe un equilibrio de poder. Fuera de ese equilibrio, la justicia es un lujo; dentro de la desigualdad, apelar a la moral no es una virtud, es candidez. Los melios murieron esperando un rescate que nunca llegó porque sus aliados no vieron un beneficio estratégico en salvarlos. En la vida pública, la candidez se paga con despojo.

El poder moderno, al igual que el antiguo, no necesita razones, solo resultados. Ya no usa lanzas, usa términos como "progreso", "eficiencia" o "necesidad técnica" para disfrazar la misma ambición de siempre. Mientras el ciudadano apela al "sentido común", el poderoso ya ha impuesto el hecho consumado. Su mirada nos sigue preguntando: “¿Y tú qué vas a hacer para detenerme?”

La República no es un manifiesto, es un freno. El gran error de nuestra era es idealizar la democracia como si fuera un estado natural de justicia. No lo es. La República no se inventó para escribir poemas a la libertad, sino para crear contrapesos. Existe para que el fuerte no pueda devorar al débil simplemente porque tiene la capacidad física de hacerlo. Si algo nos enseña el eco de Melos es que la justicia no es un sentimiento que brota del corazón del gobernante; es una construcción mecánica que surge cuando el costo de violar la ley es más alto que el beneficio de romperla. Atenas no destruyó a Melos porque fuera "mala", sino porque no había nadie con la fuerza suficiente para impedírselo.

Si queremos que nuestras ciudades dejen de ser el botín del más fuerte, debemos abandonar la posición del "melio" indefenso que solo tiene sus palabras para protegerse. La justicia entre desiguales solo nace cuando el pequeño se organiza y cuando la ley deja de ser un "consuelo retórico" para convertirse en un límite infranqueable.

El mundo no funciona como nos gustaría, sino como funciona. El derecho que no se defiende con fuerza ciudadana, tarde o temprano, deja de existir. La pregunta no es si tenemos la razón. La pregunta es si somos capaces de construir la fuerza necesaria para que esa razón sea respetada, o si estamos condenados a ser, como los melios, un pie de página en la historia de los abusos del poder.

Referencias Utilizadas:

    Tucídides (aprox. 460-395 a.C.): Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro V, párrafos 84-116. Es la fuente primaria que documenta el asedio de Melos y el famoso diálogo entre los embajadores atenienses y los magistrados melios.

    Realismo Político (Realpolitik): El diálogo de los melios es considerado el texto fundacional de la escuela realista en las Relaciones Internacionales, que sostiene que la política se basa en el poder y el interés, no en la moral.

    Concepto de Contrapesos (Checks and Balances): Inspirado en las teorías de Montesquieu (El espíritu de las leyes) y James Madison (El Federalista), quienes argumentan que el poder solo puede detenerse con el poder.

    Análisis Histórico de la caída de Melos: Referencias académicas sobre el desenlace del asedio (416-415 a.C.), donde se confirma la ejecución masiva de la población masculina y la esclavitud de los sobrevivientes, acto citado a menudo como ejemplo de hybris (arrogancia) imperial.

    Asistencia de Inteligencia Artificial: Se utilizó [Nombre del Modelo, ej. ChatGPT de OpenAI / Gemini de Google] para la estructuración y refinamiento estilístico de este ensayo.


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