La banda quería componer una canción que reflejara la desesperación de saber que el mundo podía terminar pulsando un botón. Gillan escribió la letra como una advertencia macabra sobre la ceguera de los políticos, y sus gritos representan la agonía de la humanidad ardiendo.
Sin embargo, el secreto mejor guardado de esta obra maestra del heavy metal es su origen. El hipnótico y melancólico riff de teclado que abre la canción no fue compuesto por ellos; lo "tomaron prestado" (por no decir que lo robaron descaradamente) de una oscura canción instrumental llamada "Bombay Calling", de la banda psicodélica It's a Beautiful Day.
De la red.
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