Pero Yeshúa no estaba criando cobardes. Estaba enseñando resistencia real.
EL CONTEXTO CULTURAL DEL GOLPE
En el siglo I, si alguien te golpeaba en la mejilla derecha, tenía que hacerlo con el DORSO de la mano derecha (el revés). ¿Por qué? Porque usar la mano izquierda era impuro.
Golpear con el revés de la mano no era una pelea de puños. Era un insulto de un superior a un inferior. Era como se golpeaba a un esclavo o a alguien que no valía nada. Era para humillar.
EL ACTO REVOLUCIONARIO
Cuando Yeshúa dice: "Vuélvele la otra mejilla", está diciendo: "Gira la cara y ofrécele la mejilla izquierda".
¿Qué logras con eso? Físicamente, obligas al agresor a tener que golpearte con la PALMA abierta o con el puño.
Y en esa cultura, golpear con el puño o palma solo se hacía entre IGUALES.
RECUPERAR LA DIGNIDAD
Al girar la cara, le estás diciendo al agresor: "No soy tu esclavo". "No soy inferior". "Si me vas a pegar, pégame como a un hombre, pégame como a un igual".
No le devuelves el golpe (violencia). Pero tampoco aceptas la humillación (cobardía). Le quitas el poder de humillarte.
MANSEDUMBRE CON COLUMNA VERTEBRAL
El Reino no es para gente que se deja pisotear. Es para gente que sabe quién es en Dios y que nadie, absolutamente nadie, puede quitarle su valor.
Si alguien te intenta humillar, no pelees con sus armas. Pero tampoco bajes la cabeza. Levanta el rostro. Míralo a los ojos.
DEMUESTRA QUE TU DIGNIDAD VIENE DEL CIELO, NO DE SU OPINIÓN.
¡Eso es verdadera fuerza espiritual!
De la red.
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