La mayoría de las personas no vive como quiere,
vive como viven los demás.
Se visten como los demás,
piensan como los demás,
opinan como los demás,
viven como los demás…
y al final mueren sin haber sido ellos mismos.
Pensar diferente tiene un precio:
la crítica,
el rechazo,
la soledad,
las burlas,
que te digan que estás loco, que estás mal, que no vas a poder.
Pero todas las personas que cambiaron su vida,
todas las personas que lograron algo grande,
todas las personas que dejaron huella…
primero fueron criticadas por pensar diferente.
El problema de seguir a la multitud es que la multitud no sabe a dónde va.
Solo caminan porque todos caminan.
En cambio, la persona que piensa diferente,
que cuestiona,
que no copia,
que no sigue modas,
que no vive para agradar a todos…
esa persona empieza a encontrarse a sí misma.
Y encontrarte a ti mismo vale más que encajar en cualquier grupo.
Porque encajar significa ser como los demás,
pero encontrarte significa ser quien realmente eres.
Así que si a veces te sientes diferente,
si a veces te sientes solo,
si sientes que no encajas en muchos lugares…
Tal vez no sea un problema.
Tal vez sea una señal de que no naciste para seguir a la multitud,
sino para seguir tu propio camino.
Porque las personas que cambian su vida
no siguen caminos…
los crean.
De la red.
No hay comentarios:
Publicar un comentario