En la cultura americana existe un insulto que trasciende la raza: Uncle Tom. El negro que se arrodilla ante el poder blanco, que traiciona a los suyos por proximidad al amo, que se cree diferente, mejor, que el resto de su gente. Nadie ha encarnado ese arquetipo en el cine mejor que Samuel L. Jackson con su personaje: Stephen, el esclavo que administra la plantacion en la pelicula Django Unchained.
Stephen no es un tonto. Sabe leer, firma los cheques, maneja la plantacion entera. Pero cuando ve a Django, un negro libre montado a caballo, explota de rabia. Un hombre negro libre amenaza todo el orden que Stephen ha construido para si mismo. Esa es la clave. Stephen no colabora por miedo. Colabora porque ha calculado que su proximidad al poder blanco vale mas que la solidaridad con su gente. Es inteligente, ambicioso, y esta convencido de que el no es como los otros esclavos. El es diferente. El es casi igual al amo.
Les suena? Asi se siente el cubano Trumpista que se cree mas gringo que los gringos. El 68% de los cubanoamericanos voto por Trump en 2024. Son el unico grupo hispano que lo hizo mayoritariamente. Y no es casualidad. La primera oleada de exiliados cubanos llego con privilegios que ningun otro inmigrante latino ha recibido: residencia automatica al pisar tierra, beneficios federales especiales, relicenciamiento profesional, trato de refugiado politico mientras a los haitianos que cruzaban el mismo estrecho los devolvian en balsas. Durante decadas, el cubano de Miami construyo su identidad sobre una premisa: yo no soy como esos otros inmigrantes. Yo soy diferente. Yo soy casi americano.
Esa narrativa funciono mientras el poder la necesitara. Reagan los uso como soldados de la Guerra Fria. Los republicanos los usaron como prueba de que el capitalismo salva. Trump los usa como escudo latino para sus politicas anti inmigrantes. Y el cubano Trumpista juega el papel con entusiasmo. Repite el discurso nativista, apoya las redadas, aplaude las deportaciones, mira con desprecio al venezolano, al nicaraguense, al mexicano. Se pone la gorra roja y dice ellos si son ilegales, yo no. Incluso minimizan las tendenciasde cachorro de dictador de su Comandante en Jefe.
Pero aqui viene lo que Stephen nunca entendio, o no quiso entender: al amo no le importa quien firma los cheques. Cuando la plantacion ya no lo necesita, el administrador es tan esclavo como el del campo. Trump termino el programa que habia admitido a mas de 530,000 cubanos. Revoco permisos de residencia. Congelo todas las solicitudes de asilo cubano. Deporto cubanos a Sudan del Sur. Y Marco Rubio, hijo de cubanos, Secretario de Estado, ni los otros legisladores cubano-americanos dicen algo. Porque Stephen no defiende a los esclavos. Stephen defiende la plantacion.
Ayer, 8 de febrero de 2026, Bad Bunny, un puertorriqueño, el Django de esta realidad inhumanamente Trumpista oso cantar 13 minutos en espanol en el Super Bowl frente a mas de 130 millones de personas. No importo que fuera el ganador del Grammy al mejor disco del año, que haya vendido millones de copias en USA y todo el mundo, que al finalizar nombro cada pais de America, de Chile a Canada, pasando por Cuba, y lanzo un balon que decia "Together We Are America.", a pesar de sus premios, de su popularidad, de su mensaje unificador, incluso de ser de hecho ciudadano americano de nacimiento Trump lo llamo "una bofetada a nuestro pais." Fox News lo describio como "un travesti que no habla ingles." Tomi Lahren dijo que "no es un artista americano", olvidando, o sin importarle, que Puerto Rico es territorio de Estados Unidos.
Los Tios Tomases, que son los mas furibundos cubanos Trumpistas, automaticamente tuvieron una catarsis malinchista diciendo que ese espectaculo no era lo suficientemente Americano, y acusaron a todo el que pudieron de querer destruir a America, sus tradiciones y sus instituciones. Lo mas triste es que en su aberrante nativismo adoptado, debajo de la gorra roja, debajo del desprecio al otro latino, el cubano Trumpista sigue siendo lo que el gringo trumpista ve cuando lo mira: un inmigrante mas. Un hispanohablante mas. Alguien cuya lengua, cuya musica, cuya presencia el espiritu nativista quiere fuera.
Por eso les recuerdo a esos cubanos Trumpistas, lo que Bad Bunny puso en realidad en escena: es el melting pot de verdad. No el crisol donde unos desaparecen para que otros dominen, sino el que imagino Israel Zangwill cuando en 1908 escribio: "America: es el gran crisol de Dios, donde todas las razas se funden y se reforman." Fusion. Transformacion mutua. El espanol junto al ingles porque ambos son tan americanos como el Italiano, el Aleman, el Polaco, el Ruso, el Chino, el Hindu, el Arabe y todas las lenguas que fundaron esta gran nación.
Stephen murio protegiendo la plantacion. La pregunta para el Tio Tomas cubano es simple: cuando el amo venga por ti, y ya viene, quien va a estar ahi para defenderte?
PS/ Aqui hablo de cubanos Trumpista pero vale aclarar que hay todo tipo de latinos Trumpistas, desde el artico hasta la Patagonia.
Autor: @Lorenzo Vega
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