Chadys (Combo) 2 Libros y CD

Agradezco su aportación


Las donaciones son bienvenidas, y de forma segura a través de PayPal.



Translate

Saludos cordiales:

¡Bienvenidos, amigos del blog! Es un placer abrirles las puertas de este espacio que he cultivado desde 2009, un rincón donde convergen mis pasiones por diversas disciplinas humanísticas: las artes, la historiografía, la música, la literatura y la espiritualidad. Con el fin de atesorar, conservar y compartir, recopilo trabajos, obras, escritos y cantos de otros que valoro, y los combino con aportaciones originales que nacen de mi contemplación, estudio, reflexión, arte y creatividad. Para accesar las publicaciones originales debes escribir mi nombre (Chadys) o iniciales (CP) en la barra de búsqueda del blog. Espero puedan disfrutar de este espacio, al igual que disfruto yo al compartirlo con ustedes. También pueden explorar mi música en Spotify y YouTube. Quienes deseen adquirir mis obras literarias y musicales pueden hacerlo a través de su librería preferida, en Amazon, eBay, o contactándome directamente. Gracias por acompañarme en esta saga, un abrazo solidario.

Visitas al blog

sábado, 26 de septiembre de 2026

La Sonrisa como Acto de Rebeldía: Una Reflexión sobre la Verdadera Posesión - CP

La composición visual de nuestro gabinete de estudio nos sitúa frente a una escena de contemplación profunda: el autor, inmerso entre los bustos, retratos y escritos de los grandes pilares del pensamiento de Occidente, sostiene el pergamino que custodia la célebre máxima de William Shakespeare en Otelo: «Quien sonríe tras ser robado, le arrebata algo al ladrón». Esta sentencia no es un simple proverbio sobre la resignación o el buen ánimo; es una tesis sobre la libertad interior y los límites infranqueables de la posesión material. El "algo" que el despojador jamás puede arrebatar es la soberanía sobre el propio espíritu y la paz del individuo.

La serenidad plasmada frente a la pérdida no es una muestra de derrota, sino la afirmación de una victoria fundamental. Nos recuerda que poseer un objeto jamás garantiza la propiedad de la paz que le atribuimos. El ladrón o la adversidad se llevan la materia transitoria, pero el individuo preserva su identidad y su dignidad intactas. Como argumentaba Aristóteles en su Ética a Nicómaco, la verdadera felicidad (eudaimonia) no reside en los bienes externos, los cuales son contingentes y mudables, sino en la «actividad del alma conforme a la virtud», la cual permanece inalienable. Al contemplar el despojo con serenidad, se ejerce una virtud profundamente aristotélica: la magnanimidad, la cual eleva al ser humano por encima de las contingencias materiales para salvaguardar su propia esencia.

Esta resistencia del espíritu nos conduce a examinar la libertad fundamental frente a las ataduras del mundo. Desde la perspectiva de Jesús de Nazaret en el Sermón de la Montaña, hallamos la formulación más radical sobre la verdadera riqueza: «No os amontonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los corroen y donde los ladrones abren boquetes y roban. Amontonad más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que corroan ni ladrones que abran boquetes y roben» (Mateo 6, 19-20). El desapego de lo material no implica un desprecio por la existencia terrenal, sino una correcta ordenación del corazón: situar el valor supremo en lo intangible e interior libera al ser humano del temor a la pérdida y al expolio.

Por su parte, el humanista Erasmo de Rotterdam, en su Elogio de la Locura, expone la sabiduría oculta que subyace a aquello que el mundo juzga como insensatez. La serenidad o la sonrisa ante el despojo puede parecer una "locura" a ojos de una sociedad obsesionada con la acumulación material, pero constituye una forma superior de prudencia que prefiere la paz interior al rencor corroedor. Erasmo advierte cómo la dependencia de lo externo condena al individuo a la servidumbre emocional, mientras que la libertad de espíritu le confiere serenidad e invulnerabilidad.

En este espacio de convergencia entre la dramaturgia shakespeariana, la filosofía clásica, la enseñanza evangélica y el humanismo renacentista, la reflexión se convierte en un desafío de resonancia universal. Nos invita a redefinir el concepto mismo de riqueza y a reconocer que el verdadero poder reside en custodiar aquello que nada ni nadie en el mundo nos puede arrebatar.

Referencias:

Aristóteles. Ética a Nicómaco. Traducido por Patricio de Azcárate. Madrid: Medina y Navarro, 1873. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-etica-de-wristoteles--0/html/.

Biblia de Jerusalén. Edición española dirigida por José Ángel Ubieta. Bilbao: Editorial Desclée De Brouwer, 2018.

Erasmo de Rotterdam. Elogio de la Locura. Traducido por A. Rodríguez Bachiller. Buenos Aires: Editorial Losada, 1944.

Shakespeare, William. Otelo: El Moro de Venecia. Traducido por Ángel-Luis Pujante. Barcelona: Debolsillo, 2012.

No hay comentarios:

Publicar un comentario