
Jesús decía ámense los unos a los otros. Pedro decía bendíganse los unos a los otros y Pablo decía sopórtense los unos a los otros (Palabras de Martín Valverde).
No será porque con el pasar de los tiempos el ser humano se enfría en su relación con Dios, y por ende, con el mismo ser humano? Llegando a obligar a nuestros líderes casi a suplicar que nos soportemos!!!
La misma hermenéutica bíblica nos lo confirma...y los tiempos que estamos viviendo, cada vez más alejados de la verdad... que es el amor mismo.

