miércoles, 1 de abril de 2026

Entre enseñar y actuar.


 Hay momentos en que alguien está hundiéndose de verdad. Y llega otro con el manual perfecto. Con el consejo exacto. Con la teoría completa de lo que debió hacerse para no estar donde está.

La intención es buena. Siempre lo es. Pero la intención no saca a nadie del agua. Hay un tiempo para enseñar. Y hay un tiempo para simplemente extender la mano y sacar a alguien de donde no puede salir solo.

Confundir los dos no es crueldad. Es algo más silencioso. Es creer que saber es lo mismo que ayudar. Que explicar es lo mismo que salvar. Que estar presente con las palabras correctas es lo mismo que estar presente de verdad. No lo es.

A veces la única cosa que alguien necesita no tiene palabras. Solo tiene manos, sincronización... Y la decisión de entrar al agua aunque no sea el momento perfecto para dar una clase. 

De la red.

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